No, pues sí, resulta que el alcohol es capaz de aflorar la verdadera personalidad de quienes padecen trastornos adictivos y de conducta, de tal manera, que se exhiben públicamente sin pudor ni recato, tal cual son en su verdadera dimensión.
En nota periodística publicada en La Jornada Michoacán, del pasado 21 de Octubre, Daniela Osorio da cuenta del escandaloso estado de ebriedad en que jinetes morelianos pretendieron encabezar la tradicional Cabalgata Morelos, esta vez, el héroe patrio lo iba a representar la joya de la corona de CB Televisión, un tal Rafael Cortes López.
La reportera narra las ocasiones en que estuvo a punto de caer del caballo, las veces en que regresó una vez que le exigieron se retirara y el borlote que más jinetes, ebrios, representaron a costillas de la dirección de turismo municipal, curo titular no supo ni cómo justificar tales hechos.
Se lamenta que por un “comunicador” de esta calaña se etiquete al resto, pues la realidad no es así, hay gente que sale a cuadro, su voz replica en la radio o hacemos prensa escrita que sí tenemos autoridad moral y buen juicio como para escenificar tales muestras de educación, falta de ética y nula moral, de pedir prestado y pagar con cheques sin fondos, hablaremos en mejor ocasión.
Para que el fauno que despacha en turismo no siga apantallando majes, está en puerta el cierre de uno de los hoteles emblemáticos de la capital michoacana, se cierra, dice su propietario, porque no es rentable, no es negocio abrir las puertas, claro, mucho tiene que ver el pésimo desempeño de sus gerentes y el bajo perfil de su personal.
El Hotel Virrey de Mendoza atraviesa una tremenda crisis financiera que hace insostenible su operación, pese a las cifras y cuentas alegres del fauno turístico, a la mejor será su familia quien puje por la compra del inmueble y abra nuevamente como hotel, vaya usted a saber.
Mal servicio en sus comedores y bar han abonado a que deje de ser una opción para el turista nacional y quede a expensas de paquetes con operadores extranjeros y a lo que el gobierno del estado arrime en ocupación, no se mantiene a sí mismo y don dueño prefiere cerrar que seguir perdiendo dinero.
Tal como están decenas de establecimientos en Morelia y el interior del estado, pues no hay flujo de dinero, ya ni de plástico (tarjetas bancarias), además de cuotas y pagos meta legales que enfrentan los empresarios, entonces, a cerrar y are matar los activos para no perder todo, sin embargo, la “autoridad” no ve ni oye a los que pierden sus empresas, menos en lo que se supone es un detonante en nuestro amado Michoacán: el turismo.
De pésimo gusto y peor planeación resultó la semana pasada la visita del ex simio petista Gerardo Fernández Noroña, invitado por el vividor profesional zacatecano Reginaldo Sandoval Flores, pues le armó el evento al fajador callejero a la misma hora en que se verificó la sesión de Pleno de la 72 Legislatura local, o sea: si no empatan el eventillo ni quien carajo lo cubra.
Total que en el Congreso local ya se aprestan quienes suspiran a brincar a un cargo de elección popular, usando, claro, infraestructura, dinero y todo lo que el Poder Legislativo tiene para promover su imagen y nada más, porque lo poco que han mostrado carece de propuesta.
Las banderas para esta empresa son variopintas, desde embarcar al Poder Legislativo en una quimera, como lo son los parquímetros en el centro de Morelia, hasta promover la pintura de baches, nada de fondo, es cierto, lo importante para esa gente es el ruido, generar un clima estridente para poder operar, ya veremos a familiares cercanos en posiciones de mediana importancia, al tiempo.
Después de la tempestad, viene la lana, o algo por el estilo nos quieren vender la idea, pues si bien es cierto que no hay dinero para hacer frente a los destrozos materiales que provocaron Ingrid y Manuel, también lo es que Michoacán no es sujeto de crédito para las empresas que prestan dinero y ostentan buena fama.
Así que tragarse esa de que: “no hay dinero y a la mejor tenemos que pedir prestado”, pues como que no va, pues aunque se pida otro préstamo es difícil que instituciones crediticias ya no digamos de caché, digamos de fiar, no aflojan prenda ni centavos, entonces, ¿con qué ojos divino cíclope?
El que también trae un reverendo desorden es el Gato Seco Magaña de la Mora, pues sabiendo la clase de bicho que es Aquiles Gaytán, recordemos lo tuvo de delegado administrativo en la procuraduría, lo enquista nuevamente en la nómina, ahora, en el Poder Judicial.
Con lo pedante, prepotente y engreído que es, Aquiles enfrentó ya paros laborales en el ayuntamiento de Morelia, pues no hay quien lo aguante y en el Tribunal van que vuelan para que se arme un movimiento que tenga como fin destituirlo, pero la tibieza del Gato Seco Magaña está por imponerse.
El que no haya la puerta es Román Acosta Rosales, quien se coló en el ánimo del presidente de México en campaña casi de manera fortuita y casual, pero Peña honró el compromiso y lo hizo delegado, aunque de la parte operativa y administrativa no sepa ni nada el galeno de marras.
Luego, ni Fausto, ni Reyna pujaron para que un tal Gabriel Prado Fernández fuera impuesto como segundo de a bordo, manejando millones de pesos en números y en efectivo, de tal manera, que si Acosta Rosales no se pone vivo se lo van a comer con todo y trajecito y ni cuenta se va a dar.
El tal Prado conoce de maravilla las entrañas del sistema del IMSS y le da la vuelta al doctorcito que ni siquiera se imagina por donde le entran los fregadazos, claro que Prado culpa al sindicato y a medio mundo, menos a sus compinches que gozan de total impunidad, lástima, Romancito parecía más listo.
Y para no andar dando tantos brincos estando el suelo tan parejo, ayer se oficializó el retorno de Fausto Vallejo Figueroa a la gubernatura de Michoacán, se despejaron al fin las dudas y las cartas, señoras y señores están sobre la mesa, el que crea que le alcanza que se siente y apueste.
