Ahora padecen en el Distrito Federal a los maestros que se autodenominan “democráticos” y al igual que en nuestro amado Michoacán, destrozan, mutilan, degeneran y rompen el orden establecido y legal, el gobierno perredista de la capital del país es buen anfitrión y no los ha tocado ni con el pétalo de un tolete.

Sorprende ver que no nada más en el Congreso local hay diputados que les sirven de edecanes, les ocultan y protegen para que violen el recinto legislativo, en San Lázaro, los mismos perredistas, son pantalla y soporte económico de este movimiento violento y estridente.

Al igual que acá, los defeños soportan horas los embotellamientos viales, toleran los destrozos y sus quejas apenas si rebasan las redes sociales, tampoco son capaces de articular un contramovimiento y mandar en vía de fá a los violentos a la selva chiapaneca, a las montañas oaxaqueñas y a beber charanda con Juan Colorado. Somos pusilánimes.

Las cámaras de Senadores y Diputados han entrado al tinglado mediático y han creado mesas de diálogo y trabajo,, dizque para atemperar las cosas, la cuestión es que no le han llegado al precio a las camarillas de maestritos y pues los traen colgados del chongo. ¿Hasta cuándo nos daremos que somos mayoría?

La entrega pasada hablamos un poco de los cambios del gabinete reynista, hay dos posiciones que cualquiera con dos centímetros de frente cuestionó y cuestiona, pues es gente que nada aporta para beneficio de la administración pública y, por ende, para los michoacanos.

El secretario de incultura, un filosofo del derecho que en su vida ha litigado, pero ya ha ocupado muchos cargos referentes a la abogacía y hoy po hoy, sigue colgado de la ubre del erario, urge por el bien de la comunidad cultura del estado que Marco Antonio Aguilar Cortes, se vaya a su casa.

No es posible que un ente anodino e inescrupuloso maneje dinero público y, sobre todo, dirija una dependencia tan delicada como es la cultura, hay muchos y mejores perfiles que podrían encabezar a la comuna y aunque no haya lana, realizar un trabajo digno y no robar impunemente.

Y el barchante Avaricio, Octavio Avaricio, quien contraviniendo órdenes de los dos gobernadores acomodó en nómina a familiares y amigos y manipuló a su antojo la agenda de Fausto y sus citas, de premio de consolación lo mandaron a estafar incautos en la SEDEMUN, vaya tela de pillo.

Muchos y muchas se hubieran ahorrado el trago amargo si hubieran sido un 10 de institucionales, pues al saber que el gobernador interino no es cabeza de su grupo, bien pudieron haber entregado su renuncia voluntaria y no haber esperado a que los mandaran a la banca, Avaricio fue y le lloró desde su padrino, El Piojo Blanco hasta el gobernador interino, repito: vaya tela.

Igual que la cartera de turismo, que se ha convertido en la hoguera de las vanidades y lejos de promover sería más interesante dar resultados, pues en el intercambio de sobrinos se pierden miles de pesos que se deberían de invertir en programas asistenciales y no en pagar devaneos ni un séquito de mamacitos. Falta orden, programación y disciplina en esa secretaría o de plano que la fusionen a la procuraduría y que fomenten el turismo forense.

Ha sido un gran alivio para una sociedad cada vez más agraviada por las autoridades, comenzó bien, sin embargo, se ha empantanado en una auto complacencia magistral que además de prostituir su razón de ser, le ha sumido en una insalvable burocracia que le ahoga, el tribunal de justicia administrativa está a punto de reventar.

El presupuesto que recibe es poco, sí, es cierto, pero tampoco a justificado la contratación indiscriminada de gente que se la pasa fumando en la banqueta o jugando CANDY CRUSH en su escritorio, mientras que el ciudadano usuario tiene que tolerar demoras y hasta indiferencia, raro, pero ahí hay un Pollo que se hace Buey.

Se supone que hay una dependencia municipal que regula la vida en el primer cuadro de Morelia, norma y dirige el comercio y la actividad en esa demarcación, sin embargo, sus acciones son a todas luces parciales y orientadas a favorecer a un determinado grupo de empresarios.

En el Portal donde se despacha el garbanzo tostado que los López Orduña venden como café, es imposible que mendigos o músicos callejeros realicen su noble actividad, son retirados inmediatamente por empleados municipales, mientras que en el Portal Matamoros, en el Virrey y Trico nadie se mete con la chusma.

Ya de por sí es grave que en el café Europa le limiten a usted en todo sentido como consumidor, como para que también lo priven de ayudar a un pordiosero o retribuir una buena ejecución de violín o armónica, no, tampoco eso puede hacer, pues los López Orduña se imponen a usted y a lo que les venga en gana, jodidos los demás.

Y mientras Jarrita se desgañita pidiendo dinero a quién lo escuche, sepa usted que hay un grupo de masones que está por traer a la capital de Michoacán una extensión académica de la prestigiosa universidad estadounidense de Harvard, para ofrecer a los jóvenes michoacanos una oportunidad de desarrollo sin salir de su país.

Se nota a leguas que no son los clásicos pedigüeños que realizan antesalas eternas para arañar el presupuesto, no, por el contrario, vienen con propuestas específicas que ya se realizan y que pronto habrán de divulgarse de tal manera que los advenedizos de siempre verán comprometido su modus operandi.