La amable danza de cifras alegres amenaza con contagiarnos a quienes consideramos tener más de dos centímetros de frente, pues tendríamos que renunciar a vivir la realidad que nos agobia, no obstante el considerable gasto y alharaca creada para el caso.
Por si no fuera poco soportar plantones de maestros, normalistas, estudiantes rechazados, amas de casa jariosas, obreros despedidos y taxistas reprimidos por sus líderes, ahora, tenemos que tolerar el cierre de la principal arteria de Morelia para que monten una pasarela de SEARS.
Mediante un acuerdo al margen de toda lógica, Robertito Monroy nos condena a padecer, una vez más, el secuestro de la Avenida Madero, clama que habrá beneficios, como siempre, lástima que sean éstos para unos cuantos, pues no percibimos la famosa derrama económica de este tipo de eventos.
Va pues un reto al secretario turístico de pacotilla, sabemos que nos lee o le alcanzan a decir lo que de él publicamos, pues bien, queremos saber lo siguiente: ¿Cuánto gastan al año los operadores turísticos en Michoacán en capacitación?
¿Quién los certifica? ¿Cuántos convenios de vinculación hay con escuelas y universidades que llevan carreras afines al tema? Nos come la comezón por obtener respuestas, ya que no se justifica se gasten miles de pesos en beneficiar a amigos y familiares. Si no responde Robertito Monroy, sabemos por qué.
Es de dar risa el relevo en la dirección de la facultad de Ciencias Médicas y Biológicas Doctor Ignacio Chávez, pues hay un cardiópata que anda perdido, confundido y de la mano de dos que tres malaventurados padrinos políticos que lejos de arrimarle simpatías, le provocan anticuerpos.
Hasta ahora el amigo Agustín López Hernández ha conducido la facultad de buena manera, con vicios heredados, es cierto, pero le ha bastado mantener la estabilidad suficiente para conseguir la acreditación de su alma matter, lo cual ya es de por sí un malabar.
En ese equipo de trabajo destaca Silvia Hernández Capi, quien legítimamente aspira a dirigir la facultad y continuar con la tendencia que hasta ahora la ha rescatado del desprestigio en que intentaron sumirla, de ahí que se antoje imposible que doña Silvia no corone sus esfuerzos.
Aunque hay entes perversos que pretenden lo contrario y creen que el tal José Arturo Maldonado Villalón, puede ser una opción, sabiendo que no es así, entre esta gente se cuenta el ex gobernador Víctor Manuel Tinoco Rubí y el delegado de la SEDESOL, Víctor Manuel Silva Tejeda, entre otros.
Destaca este par pues, el primero no ceja en limpiar su nombre y la deuda que contrajo, y el otro repite como tarabilla que la SEDESOL no será trampolín político de nadie; hay quien cuenta que lo sientan con destacados periodistas a desayunar y olvidan pagar la cuenta, ¿usos y costumbres?
En el caso de la facultad de Derecho y Ciencias Sociales, no se debe ni puede apostar a la continuidad, como en Medicina, al contrario, hay que cortar de tajo toda la herencia del tal Hill Arturo Del Río, abominable funcionario que llegó a desprestigiar y enlodar los trabajos en esa facultad, y ahora pretende imponer a sus efebos y eso no debe ni puede ser.
Fidel Calderón Torreblanca ha sido exhibido en los últimos días en una faceta que pocos conocieron de él a su paso por la secretaría de Gobierno, millones de pesos sin paradero específico y datos precisos de operaciones poco legales y moralmente cuestionables.
La versión periodística publicada por Sergio Lemus, reportero de La Voz de Michoacán, es contundente y respaldada según se sabe en documentos obtenidos legítimamente, por aquello de las descalificaciones, y han generado una ola de réplicas sustanciales entre los grillos perredistas.
Para algunos, ha sido un bálsamo, pues les quitó de encima el reflector, para otros es como una revancha personal ajena, ya que no tienen los medios o las agallas de hacerlo por ellos mismos y para cientos de nosotros es indiscutible que nos interesa conocer los perfiles de quienes aspiran a cosas grandes.
Hacemos votos para que la seguridad física de Sergio Lemus no se vea amenazada, pues sabemos perfectamente que en la contaminada legislatura local hay entes con la piel suficientemente delicada como para permitir sean exhibidos en su justa dimensión.
Un tema que nos preocupa es el fecalismo canino al aire libre, quienes usamos el perímetro del campus universitario como pista para caminar tenemos que sortear tramos en absoluto deterioro de las aceras, y también de las heces fecales de los perros que pululan en la zona.
No son perros callejeros, comprobado está, son perros con collar y correa que acompañan a sus propietarios a caminar o trotar, sin embargo, éstos olvidan levantar del suelo los despojos de sus mascotas, creando un verdadero foco de infección, pues en temporada de estiaje se detonan las enfermedades gastrointestinales y mucho tiene que ver el fecalismo al aire libre.
El ayuntamiento debería de intervenir y educar a los dueños de estas mascotas que, repito, es gente que vive en Jardines del Toreo, Xangari, Los Pinos, Valle Quieto o Villa Universidad, lástima de ropita, sí, pues no les alcanza para una bolsa de plástico y papel periódico. Rotitos…
