¿Qué hacer si después de jugarse la vida en Irak nadie quiere tus fotos? ¿Están condenadas a quedarse en un disco duro a la espera de que algún medio se decida a pagar por ellas?
No hay semana en la que alguna noticia no sirva para recordar la delicada situación que vive, tal vez no la fotografía documental, pero sí la profesión de los fotoperiodistas que aspiran a ganarse la vida con su trabajo. Y el caso de Kainoa Little ha conseguido llevar de nuevo el tema a los titulares.
Tras pasar dos meses en Mosul (Irak), nadie quiere su trabajo. Los temas caducan rápido, al parecer. O tal vez hay excesos de imágenes desde esta zona de conflicto. O -nos atrevemos a adivinar- tal vez el problema es que nadie esté dispuesta a pagar por el reportaje una tarifa que pueda considerarse digna. No hay que olvidar que medios españoles han llegado a pagar 60 euros las crónicas con imágenes desde este país en guerra, tal y com han denunciado diversos profesionales.
Ante esta situación, Little ha decidido publicar sus fotografías en su web y permitir que se reproduzcan de forma gratuita. Una forma de que, según cuenta el mismo, al menos se conozco la historia de las personas con las que convivió ese tiempo y que le dejaron estar allí para que, precisamente, lo contara.
Desde que su curiosa forma de protestar por la situación de la profesión se hizo pública, el trabajo de Little ha aparecido en diversos medios. Ahora Photolari, con permiso del autor, también lo reproduce y traduce sus palabras.
“Me llamo Kainoa Little, y soy un fotógrafo de conflictos de Shorerine, Washington. Estuve en Mosul en abril y mayo de 2017, documentando al avance del ejercito iraquí en su lucha contra el Estado Islámico para liberar la ciudad.
Intenté buscar medios o agencias que compraran mis imágenes pero fracasé. Pero los soldados me alimentaron y me dejaron un sitio en sus vehículos. Y los refugiados toleraron mi presencia durante los peores días de su vida. Ellos esperan que cuente su historia.
Como freelance, lo peor como fotógrafo de conflictos no es no poder pagar el alquiler, es que nadie vea mi historia. Si eso ocurre habrá fracasado a la hora de dar voz a los que no la tienen. Así que he tratado de compartir las imágenes allí donde he podido, y ojalá la gente pueda imaginar la tragedia humana de Mosul.
Puedes descubrir más sobre mis proyectos en mi web e Instagram. Si quieres apoyar mi trabajo, puedes comprar copias de mis fotos. También puedes saber más y apoyar a la organización Free Burma Rangers.”
Fuente: Photolari
Fotografia: Kainoa Little






