Por César López Linares.

Desde su columna en el corazón de la Ciudad de México, el Ángel de la Independencia podía ver las frases “Nos Están Matando” y “No al Silencio”, escritas con enormes letras blancas. Periodistas protestaban por la muerte de su reconocido colega Javier Valdez Cárdenas, quien fue asesinado el 15 de mayo de este año en Sinaloa.

Un mes después, pintura blanca cubrió el cemento del Zócalo de la ciudad para formar, con letras de un tamaño equivalente a la altura de dos personas, la señal de ayuda “SOS Prensa”. Los restos del periodista y dueño de un canal de televisión Salvador Adame Pardo habían sido encontrados en un predio en una carretera de Michoacán. Adame había sido secuestrado tres días después del asesinato de Javier Valdez.

Esta casi rutinaria violencia contra periodistas es lo que ha hecho a México uno de los lugares más letales del mundo para ejercer esa profesión.

Pero también esa violencia es la que ha llevado a una colaboración histórica entre periodistas de ese país, quienes ya no toleran un asesinato más entre sus colegas. Más de 50 organizaciones tanto mexicanas como internacionales se han unido a la iniciativa #AgendaDePeriodistas para construir una agenda contra la violencia hacia la prensa en México.

La fase inicial de la iniciativa fueron seis mesas de trabajo, que se llevaron a cabo del 14 al 16 de junio en la Ciudad de México, con la organización Ciudadano Inteligente, de Chile, como moderadora. El objetivo fue producir un documento con propuestas específicas que sería enviado a entidades en México y a organizaciones internacionales para promover la garantía de una total libertad de expresión en el país.

Además de necesitar seguridad y protección de las autoridades al ejercer su trabajo, los periodistas mexicanos requieren una organización puramente de periodistas que los represente, así como una revisión a sus condiciones laborales y una mejor regulación de la publicidad oficial.

Esas son algunas de las inquietudes en las que más coincidencias hubo entre los participantes de las mesas de trabajo de la iniciativa, promovida por organizaciones como Horizontal, Artículo 19 y Fundar. “Es un proceso largo”, dijo al Centro Knight Antonio Martínez Velázquez, cofundador de Horizontal.

“Es una discusión que ya está en un primer momento basada en un documento. Fue una discusión muy intensa y ese es un documento ya valioso en sí mismo, pero que está en un proceso de filtrado”.

A un mes de la realización de esas mesas, actualmente se lleva a cabo una etapa de retroalimentación que concluirá el 29 de julio. En esta etapa, cada uno de los más de 500 participantes registrados analizará el contenido del primer documento y agregará opiniones comentarios y sugerencias. La etapa siguiente, del 30 de julio al 25 de agosto, consistirá en determinar propuestas definitivas para cada uno de los temas trabajados y organizarlas en orden de prioridad, para después, entre el 26 y 31 de agosto, presentar un plan de trabajo inmediato.

“Lo que sigue siento que es lo más difícil, que es primero armar una real comunidad”, dijo en entrevista con el Centro Knight la periodista mexicana Marcela Turati, quien participa en #AgendaDePeriodistas como co-convocante.

“Este es el momento que requiere más trabajo quizás, que es el momento ya de tejer para construir, para lograr que quienes fuimos nos quedemos trabajando y que podamos realmente mantenernos juntos y crear algo diferente, basados en lo que se planteó en este encuentro”.

Paralelamente a la creación de la agenda, la iniciativa busca crear una estructura organizacional para ejecutar y monitorear el cumplimiento de cada uno de los ítems de la agenda. Muchos de los periodistas participantes coincidieron que para crear un entorno de seguridad y garantías para la prensa es necesario que los periodistas mexicanos estén representados por una organización formada por ellos mismos.

Hasta ahora, habían sido representados por organismos en pro de la libertad de expresión, como Artículo 19, Reporteros sin Fronteras o el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), en medio del escenario de violencia.

“Acá lo que se dijo es que ya tenemos que empezar a tener voz propia”, compartió Turati. “Ya no depender tanto de las organizaciones de libertad de prensa, sino trabajar paralelamente y nosotros también hacer lo que nos toca, ver cómo nos representamos para mejorar esta situación, mejorar la precariedad laboral, ver cómo podemos hacer que el sistema de protección a periodistas (de la Procuraduría mexicana) realmente funcione y no dejárselo todo a la organizaciones”.

Si bien el tema de crear un modo de representación propia es coincidente entre los periodistas, también es un tema que los polariza respecto a la forma que debe tener esa forma de representación, si es un sindicato, un colegio, un foro o una red.