Hace días los recuerdos de mi niñez acudieron a mi memoria. Como olvidar mis pies descalzos bajo la lluvia haciendo barcos de papel, para en mi mundo imaginario recorrer el mundo. No olvido esas calles empedradas donde corrí  jugando pelota, donde salte la cuerda, donde reí a carcajadas. La imagen de mi padre llega a mi memoria, porque hace unos escasos días dije con alegría ¡que bueno que a mi no me heredaron riquezas materiales! lo que tengo para vivir lo he hecho a base de mi trabajo.

Un hombre que escuchaba me contestó: tu padre quiso que lo que hizo durante su vida fuera para ti, por azares del destino esos bienes no llegaron a mis manos, pero como antes no tuve nada, mi felicidad tiene más que ver con el ser que con el tener. Sí contará mí riqueza por lo vivido y por mis amigos, les diré que soy la mujer más afortunada. En estos días que se acerca una fecha especial quiero que quienes me leen hagan un recuento de los dones recibidos.

Yo tengo tantas cosas que agradecer que unas hojas no alcanzarían, pero señalare las más importantes: Cristo ahora que está cerca tu nacimiento te agradezco que me regales la luz de un nuevo día, la felicidad de mi gente: mis hijos, mi madre, hermanos y amigos. Te doy gracias porque me diste la oportunidad de trabajar durante este año en un hermoso pueblo michoacano Irimbo, te doy gracias porque durante estos últimos seis meses lleve a cabo acciones que cambiaron el rumbo y la vida de las personas.

Porque conocí grandes amigos que día con día hacen su mejor esfuerzo por servir. También te agradezco que hayas enviado a mi mundo a quienes hicieron mi estancia difícil, porque ellos me recuerdan que soy humana y me ayudan a ser mejor persona. T e pido que tu nacimiento llene de luz mi alma para que no deje entrar el resentimiento a pesar de las acciones negativas que en ocasiones me rodean. Tú me conoces, conoces mi alma. Cristo tú sabes que es lo que guía mi mundo.

Amigo te pido que camines conmigo, no te pido riquezas, tampoco amor, eso yo me  lo gano con el hacer de todos los días, te pido salud para mí y para los que amo. Dame la fuerza necesaria para transformar mi mundo, ayúdame a llevar alegría a los hogares que visito, a verte a ti en el rostro de esos niños desprotegidos y esas madres que han perdido la fe en la humanidad. Tú conoces mi camino y sabes que cuando acudo a un hogar lo hago con la esperanza de hacer algo que les beneficie, cuando me despido veo la felicidad en sus ojos y esas manos maltratadas por el rudo trabajo, son tus manos que agradecen que antes que todo seamos seres humanos.

Esta navidad Cristo quiero que llegues al mundo con gran felicidad porque todos estemos haciendo algo por cumplir tu propósito. Ayúdame a ser mejor ser humano, que la soberbia no me impida ver al vulnerable, que el poder no me ciegue y que lo use yo para servir, te pido que el nuevo camino que elegí sea el correcto para seguir sirviéndote a ti como instrumento de tu gran obra para con la humanidad. Cristo toma mi mano y yo te seguiré.