Al concluir un encuentro con estructuras del PVEM en Morelia, el magistrado con licencia insiste en que él no está participando en los comicios para “hacer buen papel”, sino que se aventuró al mundo de la clase política con el objetivo de ganar. Ser un hombre de leyes y leal al Estado de Derecho, considera que le da toda la ventaja frente a sus rivales para conformar un gobierno sólido y sin “ocurrencias”.
Magaña de la Mora define a la corrupción como una enfermedad que ha ido penetrando desde hace muchos años y que al día de hoy forma parte de un actuar de particulares que se dedican al servicio público.
“Este es el gran problema de las fallas que tenemos en el funcionamiento del Estado; por ejemplo, en el tema de seguridad es mentira que haya más malos que buenos, ni siquiera deberíamos temerles, pero cuándo se vuelve fuerte el grupo de delincuencia, cuando encuentra en los órganos de seguridad la vulnerabilidad para penetrar a través de actos de corrupción, entonces debemos atacarla con leyes más duras”.
Sobre la impunidad, el candidato expone que es la plusvalía de la delincuencia porque quien delinque no es detenido y advierten que la rentabilidad que tienen en la comisión del delito es buena, “tenemos que nulificar este mal, que el delincuente sepa que si comete un delito le van a aplicar la ley, pues nada nos ganamos con aumentar las penas si nunca se les detiene”.
El exprocurador de justicia del estado dice no temer a las amenazas del crimen organizado. “Yo tengo una hipótesis: si tú trabajas conforme a Derecho, cuando haces lo que tienes que hacer y detienes a un delincuente cumpliendo las formalidades de ley, no tendrás mayor problema porque no estás ofertando impunidad”.
En el rubro de las comunidades indígenas, Magaña de la Mora compartió que su proyecto plantea crear políticas públicas partiendo de las necesidades que ellos tienen y expresan, entendiendo que en Michoacán se tienen cinco etnias, por lo que cada una deberá ser atendida de acuerdo con sus usos y costumbres.
