Por Javier Garcia
No acostumbro escribir con palabras altisonantes, y tampoco es este un caso de misoginia, pero la diputada de Puebla, Cristina Tello Rosas, es una estúpida que llegó a legisladora como uno de los muchos engendros que arribaron por el efecto Andrés Manuel López Obrador.

Propone esa deschavetada legisladora matar a los perros y gatos callejeros; antes de hablar estupideces debería de ilustrarse, documentarse y remitirse al trabajo que hizo Holanda, un país en el que no hay perros callejeros y no tuvieron que sacrificarlos, como propuso esa diputada de MORENA.

Esa es la clase de servidores públicos que llegaron al hueso gracias a López Obrador y de inmediato enseñan el cobre, con puntos de acuerdo que van, valga la redundancia, de acuerdo con la mi..da que tienen en el lugar donde debería estar el cerebro.

Yo propongo, que a esa legisladora sea la primera en aplicársele la revocación de mandato, pues en un estado en el que el huachicoleo es una constante, a ésta “ilustradísima” diputada se le ocurre matar a los perros callejeros.

Pobre Puebla, en manos de que autoridades están. Diputadas como ella, son una basura y le hacen mucho daño a un país con homicidios por todos lados y que lo menos quiere, es escuchar el vocablo matar.