De un de repente se desató la balacera, la información sigue siendo confusa y muchas de las veces tendenciosa, lo que sí es cierto es que de pronto llegaron a Apatzingán grupos de auto defensa de municipios aledaños y se instalaron en el centro de la localidad, a los minutos siguientes hubo bala.
Las repercusiones no se hicieron esperar y hubo atentados en contra de instalaciones de la CFE y amagos con cerrar carreteras, luego, una tensa calma que presagia algo tal vez peor, en estos casos nunca mejora la cosa, al contrario, y como siempre en Morelia, epicentro político de Michoacán también esperamos el eco de esta convulsa situación que de extraordinaria se volvió cotidiana.
Con el regreso de Fausto Vallejo Figueroa a la gubernatura se desataron una serie de rumores, algunos, increíbles y fantásticos, otros de plano socarrones y de muy mala leche, la cosa es que una gran mayoría de burócratas de arriba de medio pelo se truenan los dedos esperando ser ratificados o despedidos.
Vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error, reza la máxima atribuida al viejo PRI de antaño, y ya evocados los tiempos pasados, se debería de imponer la institucionalidad, entonces: de secretario para abajo deben de tener ya lista su renuncia y esperar a que el gobernador la rechace.
Todavía hay uno que otro despistado que cree que debe permanecer en su cargo, bueno, si el desempeño fuera positivo, debería de, en el caso de Jaime Mares Camarena, ha demostrado que le falta estatura, jerarquía y arrestos para ser secretario de Gobierno, por lo cual es recomendable aterrizarle de su nubecita y colocar a alguien que de verdad pueda sacar la chamba.
Es de lamentar que todavía ocupen espacios de representación personas completamente amorales y sinvergüenzas, que monten en la desgracia ajena con tal de favorecer su propio interés, negándose a sí mismos y la investidura que ostentan cada quince días al menos en el cajero del banco.
Haciendo del mal uso de lugares comunes y de una corrientes propia de un bastardo, Uriel López paredes, perredista renegado arremetió en contra de Fausto Vallejo Figueroa y su estado de salud, esto en el marco de la sesión en la que se leyó el comunicado del mismo informando al Poder Legislativo que retornó a cumplir con la encomienda que la gente le confirió en las urnas.
No es la primera vez que López Paredes muestra el cobre, de hecho, se sabe que pactando con Marko Cortes, otrora candidato panista a la alcaldía de Morelia, incrustó en la fórmula a un parásito, un zángano que ha vivido y lucrado a la sombra del apellido Cárdenas, pues antes de que Lázaro fuera gobernador no figuraba en ninguna nómina decente.
A través de Miguel Ángel Villegas Soto, Uriel López Paredes opera para su propio pecunio, golpea, descuenta y grita mediante su títere morboso que de verdad se cree un gran demócrata y no la herramienta perversa que es, el que cobra y bien, es Uriel, el otro nada más repite lo que le apuntan en la hojita, como el asno de Reginaldo Sandoval.
Por cierto, ya es hora de que el Cabildo moreliano se deje de auto complacer y preste mayor atención a las necesidades de la ciudadanía, hace falta, por ejemplo, un reglamento para arrendadores de inmuebles, se sabe que la falta del mismo permite que muchos renten sus propiedades y se desentiendan de las mismas, dejando a sus inquilinos a su libre albedrío.
Hay casos en que rentan casas o departamentos a estudiantes que parecen y hacen de todo, menos eso, estudiar, y se convierten en un foco de problemas por el ruido que generan sus insanas costumbres, lo cual debe considerarse para que se obligue a los arrendadores a ser responsables de sus propiedades.
Que se sepa, los cuerpos policiales municipales, estatales y federales se rigen por reglamentos de orden castrense y norman y rigen la vida de las corporaciones de tal manera que les proporcionan identidad y les distinguen del resto de sus similares, además de ser referentes para la sociedad.
Es lamentable ver como los empleados de la denominada policía forestal de Michoacán, usan su uniforme, insignias y armas de cargo, no es la primera vez que reportan a los tripulantes de la patrulla 03 505 de ese agrupamiento, les hemos visto incluso ingresar a sitios públicos como fondas y tiendas armados.
Esta cuadrilla se conduce peor que delincuentes y ostentan armas e insignias fuera de lugar, por lo que “alguien” debería de tomar cartas en el asunto y meter en cintura a estos farolones que en la ciudad muy gallitos y en el monte tragan saliva y producto poblano.
Siguen los señalamientos a la delegación michoacana del Seguro Social, desfalcos por todos lados y cero voluntad de llegar a esclarecer los millonarios desfalcos, al contrario, las complicidades tejidas por el director administrativo, un tal Gabriel Prado Fernández, ponen a cubierto a la gente que ha saqueado el erario.
Pradito trae campaneado a Román Acosta Rosales, lo lleva a todos lados y lo placea entre sus “amigos” periodistas, dándole la falsa percepción de que controla este sector, ojalá lo llevara también a las comidas de sábado en casa de Charly, o a las guarapetas en casa de Ricardito, donde también placea a Rodolfo Farías, consejero del IEM.
Que se entere Acosta Rosales que la gente que se enriqueció con la venta indebida del vidrio, aluminio, cobre y equipo del edificio y hospital demolido, es gente de la confianza de Gabriel Prado, incluso, cobija a la hija de su principal compinche como asesora en la dependencia donde cobra.
