Buenos días, señor Rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, gracias por recibirnos, gracias por sus palabras, me siento muy contento, muy honrado de estar en esta gloriosa institución que es la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, nuestra Universidad, en donde se han escrito y se seguirán escribiendo tantas páginas de la historia de México, tanta historia de nuestra Patria. Yo creo que en buena medida, como lo han expresado muchos, las venas de la República pasan por Michoacán, pero esas venas tienen un origen y ese es la Casa de Hidalgo, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Muchas gracias por recibirnos, gracias por sus palabras, agradecerle a este nutrido presídium que hoy nos acompaña, destaco la presencia de los señores presidentes de los Poderes. Señor presidente del Supremo Tribunal, magistrado Flores muchas gracias; señor presidente del Congreso, diputado Arreola gracias por su presencia, a los integrantes del Grupo de Coordinación Michoacán les agradezco que nos acompañen en este acto, a los señores diputados, agradezco la presencia de tres, presidenta y presidentes de comisión del Congreso; la diputada Xóchitl, presidenta de la Comisión de Educación; diputado Juan Bernardo Corona, presidente de la Comisión de Justicia y el diputado Wilfrido Lázaro, presidente de la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil del Honorable Congreso del Estado.
A representantes de organizaciones sociales hoy aquí presentes, a distinguidas y distinguidos académicos, investigadores, maestras, maestros, estudiantes de la Universidad y de otras instituciones que hoy nos acompañan aquí. Destaco también la presencia por lo que significa para Michoacán la presencia del señor general Francisco Morales Cazares, comandante de la 21 Zona Militar con sede en Morelia y a nuestras amigas y amigos de los medios de comunicación, muchas gracias.
La verdad es que faltaría poco por decir, una vez que tanto el señor Rector como el Secretario de Gobierno han ilustrado las razones que nos convocan hoy aquí, pero no está de más compartirles algunas reflexiones ante tan distinguido auditorio, este extraordinario auditorio de michoacanas y michoacanos y agradezco también la presencia de mis compañeras y compañeros titulares de otras áreas del Gobierno, la presencia aquí de la ex rectora, titular de Educación, la doctora Figueroa muchas gracias secretaria, así como varios compañeros del gabinete del Gobierno Estatal y Federal.
El tema que hoy nos junta tiene la mayor relevancia para Michoacán, distinguidas y distinguidos amigos, que podamos aprovechar nuestras fortalezas para enfrentar los retos del presente y del futuro. Y una de esas grandes fortalezas es nuestra Universidad, por toda la carga histórica, por todo lo que representa la Universidad, pero también por lo que tiene de capacidad y reconocimiento en el terreno académico y por ello, saludo también con mucho gusto al líder de los maestros de la Universidad, Gaudencio muchas gracias por estar presente.
Es mucha la capacidad que tiene la Universidad, esa capacidad como una institución prestigiada, reconocida, en todas sus áreas del conocimiento y del saber y esa riqueza radica en sus maestras, en sus maestros, en la comunidad universitaria, por eso, destaco y pongo en alto esta apertura y voluntad para que podamos sumar esfuerzos la Universidad y el Gobierno del Estado para atender uno de los temas centrales de nuestro estado, de nuestra sociedad. Por su conducto señor Rector agradecerles a las distintas facultades, al Consejo Universitario y a toda la comunidad universitaria por esta apertura y disposición para entrarle a un tema que es responsabilidad de todas y de todos.
La seguridad pública estimadas amigas y amigos, es una responsabilidad y obligación de los gobiernos, y esa tarea necesitamos hacerla con toda vigencia y con todos los recursos al alcance, porque si no tenemos seguridad en nuestro estado, si no hay orden, si no hay paz, si no hay armonía, no tenemos condiciones para generar el desarrollo y el bienestar que demandan las michoacanas y los michoacanos.
Pero alcanzar esa seguridad requiere la atención de distintos frentes, atender muchas variables, porque la inseguridad es una consecuencia y es un fenómeno multifactorial, no hay una razón que la genere, alguien podrá decir o se ha dicho a veces con insistencia que la inseguridad está asociada con la pobreza y la marginación, puede ser este un factor también que influye, pero no es cierto que una sociedad sea violenta porque es marginada o tiene dificultades de acceso a condiciones de bienestar, sino que se conjugan factores diversos que nos llevan a niveles que no requiere o que no debemos de aceptar como la forma de vida y la forma de ser y de estar.
Por eso la decisión que compartí con ustedes desde el primero de octubre pasado, fue hacerle frente fundamentalmente a tres grandes retos: resolver nuestro desastre financiero, atender nuestra problemática estructural en materia educativa – hacía referencia el señor Rector-, y garantizar la seguridad pública, pero también la seguridad jurídica y el restablecimiento pleno del Estado de Derecho para las michoacanas y para los michoacanos.
Eso requiere muchas acciones para prevenir, pero también para combatir y erradicar actos de delincuencia y crímenes, la impunidad cualquiera que esta sea el origen o sus circunstancias, para ello, necesitamos entonces instituciones de procuración de justicia y de seguridad pública que tengan la fortaleza necesaria y suficiente para hacerle frente a esos retos.
Si no tenemos fortaleza institucional, difícilmente podemos atender las demandas de nuestra sociedad de más y mejor seguridad, de seguridad duradera, por esa razón o eso incluye también la necesidad de una profesionalización permanente de nuestros agentes, de nuestros cuerpos de seguridad para que puedan cumplir cabalmente con esa misión.
