La selección italiana contra el resto del mundo. No es partido amistoso, ni el retiro de un astro futbolero, menos un truco publicitario, es la configuración de los grupos de poder que habrán de confrontarse en el próximo cónclave en que la iglesia católica de rito romano habrá de elegir a su máximo representante.

No es un secreto que antes de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger, se rompió la paternidad italiana en cuanto al origen del papa, pues primero fue el polaco y después el alemán quienes se calzaron las sandalias del pescador, por lo que se puede prever que la curia romana hará lo necesario para recuperar la hegemonía.

Hay quien pretende enjaretarle a Ratzinger los asuntos de los curas pederastas, ocultar y solaparlos, algo les asiste de razón, nada más que no hay que olvidar que el pontífice era otro, tan es así que el caso Maciel lo resolvió en un tris y acotó a los legionarios.

Son otros los temas que atañen al pontificado alemán que está por concluir, y se trata de la filtración de información secreta sobre cuestiones muy íntima en la vida interna de la iglesia católica, parte de lo cual se achaca como aditivo para la renuncia del jerarca, lo de las vocaciones y lo de aceptar mujeres en el culto es segundo plano.

Donde también ya se dio oficialmente el banderazo para elegir nuevo tlatoani, es en el Supremo Tribunal de Justicia de Michoacán, con el informe anual Alejandro González Gómez, abrió los tiempos para que los grupos comiencen a pujar en serio para colocar en la cúspide la pirámide a un propio.

Entonces en el tapete hay dos tapados, uno que ya fue presidente del Tribunal y que dejó muy mal sabor de boca por su opacidad y bajo desempeño, un tal Fernando Arreola Vega y un magistrado que se formó en las entrañas del Poder Judicial y espera coronar su carrera siendo cabeza.

En los pasillos se rumora fuerte que si Vega Arreola no recibe el respaldo suficiente, éste se volcaría a evitar a toda costa que Juan Antonio Magaña de la Mora llegue a ser titular, perfilando las voluntades que lo impulsan a favor de la magistrada María Cristina Torres Pacheco.

En la entrega anterior tocamos el tema de los funcionarios del gobierno estatal que sobresalen por su habitual prepotencia y la tendencia a la escases absoluta de progenitora, tal es el caso de un tipejo llamado Jesús Llanos Montiel, que cobra en la dirección de Patrimonio.

Este fulano hay caído en el terrorismo laboral con tal de meter en la nómina a determinadas damiselas que, dicen los que dicen, retozan de los lindo con el chucho este y pues se han ganado a cobrar del presupuesto, aunque ello implique atropellar los derechos laborales y la dignidad de mujeres decentes. ¿No que Michoacán y por ende los michoacanos merecemos respeto?

Para seguir riéndonos, celebran con bombo y platillo que trabajan con una ONG para erradicar la violencia en contra de los animales, mientras, la misma autoridad municipal se le va encima y con todo a los vecinos que cierran las calles de sus colonias porque ya no toleran la inseguridad, o sea: hablar de equilibrio y congruencia no se nos da mucho, ¿verdad?

Como cuando esa  misma autoridad para desentenderse de su responsabilidad como tal se evade y manifiesta que la seguridad compete a los mismo ciudadanos, y es verdad, uno debe involucrarse en las acciones de gobierno que le competen, aunque sin embargo no se puede escurrirse al bulto a la primera provocación.

De hecho, si se pudiera calificar el desempeño de la estructura policial que cobra con cargo al ayuntamiento capitalino serían inmediatamente reprobados, por incompetencia, incapacidad y falta de probidad, desde los mandos hasta el más humilde mordelón de a pie, entonces ¿por qué mantener algo que no sirve y cuesta muy caro?

Dentro de todos los aciertos que ha tenido al frente de la CECUFID no se le puede escamotear a Gabriel Prado Fernández, el más mínimo esfuerzo, aunque hay un punto que es vital a la hora de analizar la estructura de esta dependencia y los vuelos que se le quieren dar.

Al momento de crear su escuela de futbol, Prado Fernández pretendió darle oportunidad a niños y jóvenes de practicar asociadamente el balompié, mediante un pago simbólico los chamacos tienen acceso a uniformes, entrenamientos, seguro médico, pagos de arbitrajes y, sobre todo, la oportunidad de participar en los selectivos estatales y nacionales de su respectiva categoría representando a Michoacán.

Lamentablemente al frente de su escuela, don Gabriel colocó a un tal Homero Pasallo Fuentes, actual director técnico de la filial de Monarcas Morelia de tercera división Limoneros de Apatzingán, quien desconoce completamente el ambiente, fogueo y actores de la Liga Municipal de Morelia, principal semillero de futbolistas en el estado.

Pasallo Fuentes, con un pie en el profesionalismo y otro en la nómina gubernamental, pretende hacernos creer que las selecciones que integre y lleve a competir son verdaderos representantes de los valores que hay en el llano y en la canchas de todo Michoacán, también deberemos creer en su buena fe al impulsar a uno que otro con cualidades que se integre a las fuerzas básicas de los Monarcas.

Por favor, ya somos adultos y el dedo pulgar de ambas manos nos lo dejamos de chupar hace décadas, por eso se ocupa que haya gente involucrada en el deporte amateur que conozca las minucias de las ligas y las regiones del estado y, sobre todo, que no sea susceptible de que le broten fantasmas debajo de la cama.